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En CIESPAL el CORDICOM plantea debatir el rol de las industrias culturales en la lucha ideológica


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1 de October de 2015 - 7:19 pm
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Hablar de industrias culturales y medios de comunicación es hablar de la lucha y la disputa ideológica contemporánea. En este sentido, la Ley Orgánica de Comunicación es un esfuerzo frontal del Estado ecuatoriano por garantizar los derechos a una interacción mediática basada en una producción de contenidos con énfasis en la interculturalidad, la diversidad y el fomento de la democracia radical más allá del colonialismo mental que ha imperado durante décadas. Esa fue la propuesta de Paulina Mogrovejo, consejera representante de la Defensoría del Pueblo en el Cordicom, durante el primer panel del Seminario Internacional “Políticas, Estructuras y Ciudadanías: Pensar la Comunicación en la era Tecnomediática” que se realiza los días 1, 2 y 3 de octubre de 2015.

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En el evento organizado por el Centro Internacional de Estudios Superiores de Comunicación para América Latina (CIESPAL) y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales – Clacso participan distintos expositores entre los que están Jesús Martín Barbero, Omar Rincón, Florencia Saintout, entre otros. El objetivo de este evento es brindar el espacio de reflexión, debate y crítica interdisciplinaria en torno a la interrelación comunicación/política/ciudadanía, considerando las dimensiones materiales y simbólicas que estructuran esta triangulación en el actual contexto tecno-comunicativo.

Para la consejera Mogrovejo estos espacios ratifican el rol de CIESPAL y de la ciudad de Quito como capital latinoamericana de la comunicación. Al respecto, Omar Rincón celebró la oportunidad del intercambio de ideas y señaló la importancia de entender la comunicación como elemento vital para ciudadanizar la política. Asimismo, cuestionó ciertos discursos que niegan la participación de distintos actores en redes sociales que buscan segregar estos espacios únicamente a los líderes de opinión tradicionales –intelectuales, políticos y similares-. La lógica, a criterio del especialista colombiano en comunicación, es evitar elogiar la tolerancia y promover la convivencia respetuosa entre la diversidad de actores sociales. “No hay que tolerar al otro, porque eso es un enfoque neoliberal y más que de tolerancia es necesario aprender a convivir con los demás y respetarlos”, sostuvo.

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Por su parte, la consejera Mogrovejo expuso cómo la ideología es comprendida como un conjunto de ideas, conceptos y situaciones que forman la cosmovisión de lo que se considera verdadero y real en el imaginario de las personas y las sociedades. En este sentido, examinó el papel que las industrias culturales y los medios de comunicación cumplen en la generación de ideología hasta en los productos más inocentes. “En el entretenimiento y la diversión, en la ficción y el humor hay ideología. Hay ideas e imaginarios focalizados con los cuales  asumimos o afrontamos las distintas realidades plurales. Y esa ideología es producto de las industrias culturales”, afirmó.

A criterio de la autoridad de desarrollo de la comunicación, es trascendental entender estos conceptos, para a la vez comprender el sentido revolucionario detrás de una normativa como la Ley de Comunicación y las acciones afirmativas que hoy garantizan un mínimo del 5% de contenidos interculturales. “Por primera vez en el país, el Estado y la ley garantizan que los 14 pueblos y nacionalidades puedan disputar ideológicamente y con auto representación en el campo de la industria cultural”. Pidió a los más de doscientos asistentes entender la realidad que afrontan los medios comunitarios en un entorno de industria cultural.

En el debate en el cual participaron también los  docentes y académicos Leonardo González de Argentina y Hernán Reyes de Ecuador se expuso avances y obstáculos en el cumplimiento de la normativa en el área de la comunicación. Al respecto, Paulina Mogrovejo fue enfática al afirmar que en la experiencia ecuatoriana el apoyo a la producción nacional es importante,  aunque a ratos es mal entendida. “La producción nacional debe ir más allá de insertar enlatados en una realidad tan compleja como de un país pluricultural. Comprar franquicias y hacerlas con ecuatorianos no es suficiente para hablar de producción nacional e impide superar estructuralmente las taras del colonialismo mental y simbólico”, comentó.

 Al finalizar la ronda de preguntas, los panelistas coincidieron en plantear que Latinoamérica es una cultura tan rica que tiene con que proponer contenidos, sin necesidad de optar por facilismos de franquicias extranjeras implementadas por la fuerza en nuestro medio. De igual forma, señalaron que la normativa de promoción de derechos a la comunicación es un paso gigantesco pero no el único para alcanzar una comunicación más ciudadana. El seminario está abierto al público en general y topará hasta su cierre otros temas como: movimientos sociales e hipermedios, comunicación y educación para la ciudadanía, entre otros.

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