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Niñez y adolescencia tienen derecho a medios y tecnologías que aporten en su desarrollo


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1 de junio de 2015 - 4:58 pm
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Este primero de junio se celebra el Día del Niño, una fecha que invita a la ciudadanía, a los medios de comunicación y al Estado a unirse por la defensa de los derechos de la niñez y adolescencia. La conmemoración fue proclamada por la Organización de Naciones Unidas (ONU) con el objetivo de reflexionar los retos frente a las distintas necesidades de este grupo de atención prioritaria. En el caso del Ecuador, hay varias tareas pendientes. Por ejemplo, la elaboración de contenidos adecuados para los niños, en este sentido, solo el 6% de total de la información que se difunde en medios es apta para público infantil.

Otros problemas identificados en el análisis de contendidos noticiosos en medios de comunicación son la invisibilización y el adultocentrismo. Básicamente esta problemática consisten en tratar a los menores de edad como adultos, un tema recurrente en publicidad, donde con alguna frecuencia se concibe a niños, niñas y adolescentes como consumidores potenciales y transmisores de exigencias de consumo a familiares. La niñez y adolescencia destina más tiempo a la televisión que a la escuela: alrededor de 4 horas diarias o 1400 horas anuales son destinadas al consumo de TV frente a 1000 horas anuales de escuela.

Otro informe de la UNICEF de 2014 sobre “Los derechos de la infancia en la era de internet. América Latina y las nuevas tecnologías” señala que en la región se estima que el 60 % de los niños y niñas obtienen su primer teléfono móvil a los 12 años y que uno de cada cinco utiliza la red más de dos horas al día. Los principales lugares desde donde acceden a internet son el hogar (49 %) y la escuela (46 %). En Ecuador, los niños y niñas usan mayoritariamente el Internet desde el hogar, a diferencia de países como Colombia donde el punto de conexión es la escuela. El Internet es usado mayoritariamente para juegos, tareas, conversaciones, redes sociales y descargas de música y películas.

Los datos reflejan que tanto los medios como las tecnologías de información y comunicación permiten el aprendizaje y formación de niños, niñas y adolescentes. Además el internet es un espacio para dar a conocer sus ideas y para el relacionamiento con otras personas. Pero también esta herramienta puede exponerlos a contenidos inapropiados y a situaciones de riesgo. Los organismos internacionales, así como todos los actores políticos y sociales han recalcado la importancia en la protección, guarda y cuidado de las niñas, niños y adolescentes. Lo hacen no sólo por el papel fundamental que la niñez y adolescencia juegan como futuras generaciones en el marco de los Estados, sino como un grupo que requiere de especial atención por su estatus de vulnerabilidad. En este sentido, los derechos a la comunicación e información, como parte importante de los Derechos Humanos, los medios deben garantizar que  sus derechos se cumplan.

El Cordicom comprometido con el bienestar de los niños, niñas y adolescentes aprobó varios reglamentos que aseguran y garantizan el ejercicio de los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Entre estos podemos encontrar el “Reglamento que establece los parámetros técnicos para la definición de audiencias, franjas horarias, clasificación de programación, calificación de contenidos que se difunden en los medios de comunicación social” y el “Reglamento para la difusión de publicidad en los medios de comunicación social en cuya producción participen o esté dirigida a niñas, niños y adolescentes”. A través de estas normativas hay una prevención del mal uso de la imagen de la infancia y se protege a este importante grupo etario de contenidos que puedan afectarlos en su formación psicológica.

Por su parte,  los medios deben explotar todo su potencial para contribuir a la prevención de la violencia y la difusión de imágenes que contribuyan a solucionar y no agravar los problemas que afrontan niños, niñas y adolescentes. Asimismo, el uso de internet es uno de los retos para las sociedades y las normativas estatales, pues es impostergable garantizar que menores de edad no accedan a contenidos no aptos para ellos, o que se erradique el acecho de adultos con fines sexuales, el ciberacoso (o cyberbullying) entre otras problemáticas.

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